¡No tengas miedo!

Dar el primer paso siempre es
complicado.
Es normal que te entren
dudas y miedos.

No te agobies… Existe todo un
recorrido para ayudarte a confirmar y
aclarar el sueño de Dios en tu vida.

Este es el espacio donde haces un discernimiento profundo que dura entre 6 meses a 1 año, aproximadamente.

El proceso Vocacional se realiza con el encuentro personal periódico con la promotora vocacional en una búsqueda de la voluntad de Dios. A través de los distintos retiros recorrerás este proceso con otras jóvenes que, como tú, están planteándose ser religiosas Oblatas de Santa Marta.

DA EL PRIMER PASO: CONTÁCTANOS

Esta Experiencia es un retiro que dura un mes y lo viven aquellas jóvenes que han percibido la llamada de parte de Dios a ser Oblatas de Santa Marta previamente profundizado en el proceso vocacional.

Este mes se lleva a cabo antes de ingresar a la primera etapa de formación donde las jóvenes viven un discernimiento profundo en comunidad, compartiendo la vida al estilo de las Oblatas.

Se les van facilitando herramientas, experiencias y momentos para ser capaces de una elección libre y consciente.

Habiendo descubierto lo que Dios quiere de ti, decídete a realizarlo. Tomar tal decisión es difícil. Sentirás miedo. Tus limitaciones te parecerán montañas: El mismo profeta Jeremías, al conocer lo que Dios quería de él, dijo excusándose: «¡Ay, Señor mío! Mira que no sé hablar, que soy un muchacho» (Jr 1,6). Sin embargo, consciente de tus limitaciones y confiando en la gracia de Dios, responde como Isaías: «Aquí estoy, Señor, ¡envíame!» (Is 6,8), o como María: «Hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38).

Para comenzar el camino vocacional, no te esperes a tener la certeza absoluta del llamado de Dios (“el contrato firmado”).

La decisión es un paso en la fe, un acto de confianza en tu amigo Jesús.