Somos y nos llamamos Oblatas de Santa Marta
Y en este nombre oficial, reconocido por la Iglesia, se expresa
nuestro carisma, nuestra espiritualidad y nuestra misión.

Las OSM llamadas a ser presencia de Dios en el mundo, mediante la vivencia de los votos de castidad, pobreza y obediencia, viviendo la experiencia del Espíritu Santo a través de un carisma, que nos configura con un rasgo especial de Cristo.

Nuestro carisma consiste en una real configuración con Cristo Sacerdote y Victima.

La Oblatas de Santa
Marta somos en la
Iglesia, un Instituto de
vida esencialmente
apostólica.
Vivimos en comunidad
de fe, de amor fraterno
y de servicio apostólico.

“UNUM EST NECESSARIUM”

 Son las palabras que Jesús dijo a Santa Marta y que nosotras, sus hijas, tenemos como lema que nos anima y que nos hace presente que “lo único necesario” es agradar a Dios y cumplir su voluntad.